Estrategia Digital

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Google acaba de cambiar las reglas del juego, Qué es el UCP?

Esta semana Google presentó algo que se llama Universal Commerce Protocol y quiero contarte lo que he entendido.

Andrea Romano

Andrea Romano

Mindful Digital Strategist

Por si fuera poco todo lo que está pasando con Venezuela, Irán, Ucrania, Israel y las decenas de guerras que tenemos activas en este momento, esta semana Google presentó algo que se llama Universal Commerce Protocol y medio internet está en modo apocalipsis. Que si el fin de las webs bonitas, que si vas a desaparecer, que si tienes que actuar YA.

Llevo días leyendo sobre esto (el anuncio oficial, los documentos técnicos, lo que dicen desde Shopify hasta McKinsey) y quiero contarte lo que he entendido.

No te voy a decir que no sea un drama, porque puede llegar a serlo, pero si comenzamos a prepararnos desde hoy, no debería. Lo que no deja lugar a dudas es que esto es un punto de inflexión en el futuro del comercio electrónico.

Qué ha pasado exactamente

Google ha lanzado un protocolo abierto. Piensa en él como un idioma universal que permite que cualquier IA (Gemini, ChatGPT, Claude) pueda hablar directamente con tu tienda o tu agenda.

Traducción directa de la imagen original hecha con Nano Banana Pro.

Hasta ahora, cuando le preguntabas algo a una IA sobre un producto, te daba recomendaciones y tú tenías que ir a la web a comprarlo. La IA intentaba “leer” tu web como si fuera un humano, y muchas veces se confundía con los menús, los banners, la información escondida en PDFs bonitos.

Con el UCP, la IA se conecta directamente a tu sistema, ve el precio, el stock, las condiciones, y puede ejecutar la compra o la reserva en segundos. Sin que el cliente humano abra una sola pestaña de navegador.

Google no lo ha hecho solo. Lo han construido junto con Shopify, Etsy, Wayfair, Target y Walmart. Ya lo respaldan PayPal, Mastercard, Visa, Stripe, American Express, Adyen... más de veinte empresas. Sundar Pichai lo presentó él mismo hace tres días en la National Retail Federation.

Y al ser un protocolo abierto, no es solo para Google. Es para que cualquier asistente de IA del mundo pueda convertirse en tu mejor comercial. O en tu peor pesadilla si no estás preparada.

Bienvenida a la era del “Comercio Silencioso”

Estamos entrando en algo que ya tiene nombre: el “Comercio Silencioso”. Y el embudo de ventas tradicional acaba de colapsar.

  • Primero: adiós al “paseo” por la web. El usuario ya no va a entrar en tu Home para ver quién eres, mirar tu about, pasear por tus servicios. La IA probablemente se encargue de leer todo eso y contarselo a tu usuario para luego saltar directamente al checkout o a la reserva. Tu web deja de ser un escaparate para humanos y se convierte en un servidor de datos para robots (y tu debes actuar en consecuencia).

    Eso si, porfa no pensemos que esto va a pasar mañana mismo, habrá una evolución progresiva y cada sector cambiará a un ritmo diferente, pero es importante que sepamso que ahora debemos trabajar para dos miradas: la de los humanos y la de los LLMs y que los primeros irán perdiendo peso mientras los segundos van asumiendo más funciones.

  • Segundo: la confianza se transfiere. El cliente ya no confía en tu logo ni en tu diseño. Confía en su IA. Si su asistente le dice “He encontrado esta opción en la tienda de [Tu Nombre], es la mejor para lo que buscas y puedo comprarla ahora mismo”, muchos clientes dirán que sí sin haber visto tu web en su vida.

  • Tercero: estar fuera empieza a significar no existir. Si no eres compatible con estos protocolos, cuando un usuario le pida a su IA que le recomiende y compre algo, el asistente le dirá literalmente: “Lo siento, no puedo comprar en esa tienda porque no es compatible conmigo.”

Es el equivalente a no aceptar tarjetas de crédito hace veinte años. No te morías, pero te quedabas fuera de una parte creciente del mercado.

Los números

No te voy a abrumar con datos, pero hay algunos que vale la pena tener en la cabeza.

  • El tráfico desde fuentes de IA hacia webs de retail ha crecido más de un 1200% en el último año. A la vez, el tráfico desde búsquedas tradicionales ha caído un 10%. La migración ya está pasando.

  • Según McKinsey, para 2030 el comercio gestionado por agentes de IA podría mover entre 3 y 5 billones de dólares a nivel global. Solo en Estados Unidos, hablan de hasta un billón en el mercado B2C.

Pero también hay alguna resistencia: menos de la mitad de los consumidores confían plenamente en que una IA les recomiende productos, y casi nueve de cada diez verifican la información antes de comprar. La adopción masiva todavía no ha llegado. Pero la dirección está clara.

Qué significa esto para ti si eres autónoma o tienes un negocio pequeño

Depende de lo que vendas. Pero en todo los casos implica que el volumen de tráfico humano en tu web bajará considerablemente y puede ser que la conversión aumente, si haces un buen trabajo.

Si vendes productos físicos con carrito de compra:

esto te afecta directamente y pronto. Tus datos (precio, stock, envío, devoluciones) tienen que estar estructurados de forma que una IA pueda leerlos sin confundirse. Si usas Shopify, probablemente ya estés cubierta porque ellos han co-creado el protocolo.

Si vendes servicios o citas, la cosa es diferente.

La IA todavía no puede “reservarte una sesión de coaching” de la misma forma que puede añadir unas zapatillas al carrito. Pero la dirección es la misma: cuanto más ordenada esté tu información, más fácil será que te encuentren y te recomienden.

La buena noticia es que este cambio puede favorecerte. La IA no distingue entre una multinacional y una emprendedora con una web clara. Si tu información está ordenada y tu propuesta es sólida, puedes aparecer en las recomendaciones igual que los grandes. Eso es nuevo. Y es una oportunidad.


QUÉ PUEDES HACER ESTA SEMANA

Vamos a lo práctico. Hay tres cosas concretas que puedes hacer en los próximos días para saber dónde estás y empezar a moverte.

1. Pasa el Test del Agente

No adivines si tu web está lista. Compruébalo.

La prueba técnica: Ve a la herramienta de Resultados Enriquecidos de Google (búscala como “Google Rich Results Test”) y pega tu URL. Si vendes productos, busca que aparezcan las casillas de “Merchant Listings” en verde, con precio y stock visible. Si no aparecen en verde, la IA está ciega ante tu negocio.

La prueba práctica: Abre ChatGPT, Claude o Gemini, pega el link de tu web y usa el prompt que te corresponda. Copia y pega tal cual:

Si vendes PRODUCTOS:

“Actúa como un asistente de compras inteligente. Analiza esta URL: [PEGA TU LINK]

Si vendes SERVICIOS o CITAS:

“Actúa como un asistente personal. Analiza esta URL: [PEGA TU LINK]

Si la IA te responde con claridad, vas bien. Si se hace un lío, inventa cosas, o te dice que la información no está clara, ahí tienes tu diagnóstico. La solución no es contratar a nadie caro: es ordenar tu información para que esté visible y en texto legible.

2. Interroga a tu proveedor de software

Si usas plataformas externas para tus citas o ventas (Calendly, Acuity, Eholo, o cualquier otra), tú no tienes las llaves del código. Dependes de que ellos se actualicen.

Esta semana, escribe a soporte y pregúntales exactamente esto:

“¿Tenéis en el roadmap la integración con UCP o el protocolo MCP (Model Context Protocol)?”

Necesitas saber si van a abrir tu agenda a las IAs o si te van a dejar bloqueada. Su respuesta te dirá mucho sobre si quedarte o empezar a buscar alternativas.

3. Crea tu Landing de Pre-reserva (el Plan B)

Si tu software es una “caja negra” que la IA no puede leer, hay una solución puente mientras esperamos a que se actualicen.

Crea una página sencilla en tu propia web (WordPress, Wix, Framer, lo que uses) con tus precios, horarios y servicios en texto claro y visible. Nada de PDFs para descargar, nada de información escondida detrás de un botón.

La IA leerá esa página primero y podrá responder preguntas sobre lo que ofreces. Luego guiará al humano al widget de tu software solo para el paso final de reserva o pago.

No es elegante, pero funciona. Y te da independencia mientras decides qué hacer a medio plazo.

Lo que yo haría y lo que no

Haría las tres cosas que acabo de contarte. Revisaría que mi web tenga la información básica en texto claro, no escondida en imágenes o documentos que ningún robot puede leer. Seguiría construyendo contenido útil y autoridad real, porque la IA recomienda basándose en relevancia y confianza.

Lo que no haría es entrar en pánico. Ni cambiar toda mi estrategia por algo que acaba de salir hace tres días. Ni contratar a nadie que me prometa “prepararte para el UCP” con urgencia esta semana. Los que venden urgencia suelen vender humo.

Tampoco me quedaría quieta esperando a ver qué pasa. La dirección está clara. Pero hay una diferencia entre moverse con criterio y correr sin saber hacia dónde.

Lo que quiero que te lleves hoy

El comercio agéntico va a crecer. De eso no tengo duda. Pero va a crecer gradualmente. Los consumidores van a necesitar tiempo para confiar en que un robot les compre cosas. Los protocolos van a ir madurando. Esto no es el apocalipsis.

Lo que no cambia es lo de siempre: la claridad de tu propuesta de valor, la calidad de lo que ofreces, la conexión real con tu gente. Ningún protocolo sustituye eso. Ninguna IA reemplaza que alguien confíe en ti porque le has ayudado de verdad.

Las herramientas cambian cada semana. Los principios no.


Si quieres tener más info técnica y saber cómo implementar este nuevo protocolo, puedes verlo directamente aquí

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